El cambio de comportamiento lleva tiempo y varía según la mascota. La duración del tratamiento depende de factores como la gravedad del comportamiento, los problemas de salud y la adherencia al plan. Normalmente, una fase de tratamiento intensivo dura de 3 a 6 meses, con visitas de seguimiento cada 2-4 semanas. Nuestro objetivo es una mejora constante y gradual, pero el plazo de cada mascotaes único.