Ayuda de emergencia ante la sospecha de envenenamiento de una mascota
Si crees que tu mascota puede haber estado expuesta a una toxina, busca ayuda de inmediato. Una actuación rápida puede salvarle la vida.
Guarda estos números en tu teléfono para que sean fáciles de encontrar durante una emergencia:
- ASPCA Animal Poison Control Center: (888) 426-4435
- Pet Poison Helpline: (855) 764-7661
Artículos cotidianos que pueden envenenar a las mascotas
Esta guía destaca las toxinas domésticas comunes, pero no es una lista completa. Si sospechas de un envenenamiento, ponte en contacto con tu veterinario o con una de las líneas directas de información toxicológica indicadas arriba de inmediato, incluso si no tienes la certeza de qué ha podido consumir tu mascota.
Las dos fuentes más comunes de envenenamiento son los medicamentos y la comida para humanos. Los medicamentos con y sin receta deben guardarse siempre de forma segura, incluidos los que se llevan en mochilas, bolsos o mesitas de noche. En cuanto a la comida, el olfato curioso y la habilidad para robar comida de la encimera pueden llevar a las mascotas a sustancias nocivas en tu hogar. Dado que muchas toxinas son fáciles de pasar por alto, la concienciación y la prevención son fundamentales.
Alimentos tóxicos para mascotas
Incluso pequeñas cantidades de algunos de estos alimentos pueden causar enfermedades graves. Si tu mascota consume alguno de ellos, ponte en contacto con tu veterinario de inmediato.
- Alcohol
- Aguacate
- Chocolate
- Cebollino
- Grosellas
- Ajo
- Uvas
- Puerros
- Nueces de macadamia
- Cebollas
- Pasas
- Cebolletas
- Chalotas
- Xilitol (un sustituto del azúcar que suele encontrarse en chicles, caramelos, productos de repostería, mantequilla de cacahuete, suplementos y vitaminas)
- Masa de levadura
Plantas tóxicas para mascotas
Las mascotas suelen explorar el mundo con la boca y la nariz, lo que hace que ciertas plantas sean especialmente arriesgadas. Si no tienes la seguridad de si una planta es segura, sé precavido y mantenla fuera de su alcance.
- Azaleas
- Dedalera
- Lirios
- Muérdago
- Adelfa
- Rododendros
- Palma de sagú
- Tulipanes
- Glicinia
Productos domésticos tóxicos para mascotas
Muchos de estos artículos resultan atractivos para las mascotas por su olor o sabor, por lo que es esencial guardarlos en un lugar seguro.
- Pilas y baterías
- Vitaminas y suplementos diarios
- Aceites esenciales
- Etilenglicol (comúnmente presente en el anticongelante)
- Pasta de dientes para humanos
- Pintura con plomo
- Vaselina
- Plastilina
- Medicamentos con receta
- Rodenticidas (veneno para roedores)
- Productos de tabaco
¿Cuáles son los síntomas de envenenamiento?
Si tu mascota presenta cualquier síntoma preocupante o sospechas de exposición a una toxina, ponte en contacto con tu veterinario de inmediato. El tiempo es vital. Los síntomas varían según la toxina, pero pueden incluir:
- Vómitos o diarrea
- Babeo
- Pérdida de apetito
- Letargo o debilidad
- Falta de coordinación
- Temblores musculares o convulsiones
- Fiebre
- Sed o micción excesivas
- Comportamiento inusual o angustiado
Cómo prevenir el envenenamiento
- Mantén la comida, los medicamentos y los productos domésticos fuera de su alcance.
- Guarda el número de tu veterinario y de las líneas de atención toxicológica en tu teléfono.
- Conoce la ubicación y la información de contacto de la clínica veterinaria de urgencias más cercana.
- Comprueba si las plantas, los alimentos y los productos son seguros antes de meterlos en casa.
Qué hacer si crees que tu mascota se ha envenenado
Cuando se trata de envenenamientos, siempre es más seguro llamar y preguntar si tienes dudas. Actuar con rapidez puede marcar la diferencia en la recuperación de tu mascota.
- Busca atención veterinaria de inmediato.
- Identifica la sustancia, si es posible, y calcula cuánto puede haber consumido tu mascota.
- Lleva los envases o las etiquetas al veterinario cuando sea posible.
- Vigila los síntomas, incluyendo vómitos, diarrea, letargo, babeo, comportamiento anormal, debilidad o convulsiones.
- No provoques el vómito a menos que te lo indique un profesional veterinario o un experto en toxicología.